jueves 15 de diciembre de 2011

No se trata de añadir años a la vida, sino de dar vida a los años.



Tal día como ayer, hace veinte años, Don’t let the sun go down on me era número uno en el Reino Unido y Diana de Gales ocupaba la portada de VOGUE UK. Era sábado y los últimos días del otoño anunciaban la entrada del frío, todo ello iluminado por las luces de Navidad de una calle Alfonso llena de gente tomando chocolate y hablando de sus planes para los últimos días de 1991. En Knightbridge todavía lloraban la muerte de Freddy Mercury y la disolución de la URSS era titular en todos los periódicos. En Barajas, cientos de personas se estarían despidiendo entre lágrimas, y otras tantas estarían abrazándose después de mucho tiempo sin verse. En la clínica Montpellier, a pesar de que yo lloraba desconsoladamente en brazos de mi madre, el mundo me daba la bienvenida en aquella fría mañana del mes de diciembre.

Han pasado siete mil trescientos cuatro días desde entonces y en la calle Alfonso la gente sigue tomando chocolate, en Barajas se suceden despedidas y encuentros cada décima de segundo y yo sigo adelante cada día, porque me enseñaron que, por muy oscura que sea la noche, todas las mañanas el sol siempre nos da otra oportunidad.

Y cada oportunidad implica tomar decisiones, una tras otra. Poco importa que sean grandes o pequeñas, se toman por las razones más variopintas y nadie sabe verdaderamente cuál ha sido el instante, la sensación, la conmoción, o el ataque de locura que nos ha empujado a hacerlo. Y, sin embargo, ocurre. El ser humano se adapta a todo. Supera el dolor, cierra historias, empieza de nuevo, olvida, hasta consigue sofocar las más grandes pasiones. Pero como ya dijo mi querido Neruda: Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

Muchísimas gracias a todos.

M.

1 comentarios:

  1. Beautiful. Sé que disfrutarás los 20.
    BTW, nacimos en el mismo place, babe. ;))

    ResponderSuprimir